En su libro "Mis líos con el cine", Irving cuenta sus aventuras y desventuras para hacer una película inspirada en su novela la "Las normas de la Casa de la sidra", siendo sus protagonistas Michael Caine y Tobey Maguire, entre otros. Terminó la azarosa filmación y para celebrarlo decidieron todos celebrar una fiesta. El director llamó al autor de la obra pero éste se negó. Estaba muy cansado y a punto de meterse en la cama, le molestaban los ruidos y la jarana fiestera, más notables por la confusión producida por el hecho de ser sordo de un oído. Había motivos para festejar el final de la filmación, porque la película acabó ganando el Oscar por la mejor adaptación del guión. Tenemos aquí, a un nuevo personaje que no se amilana ante su problema auditivo y que ha alcanzado el éxito con sus novelas, desde que publicó la exitosa "El mundo según Garp". Pero no todo ha sido literatura, nuestro protagonista de hoy ha practicado la lucha libre en Exeter (New Hamphisre, EE.UU) , donde nació, ha cosechado varios premios importantes, es miembro honorario de dos Academias, y sus obras se traducen a múltiples idiomas, aunque él considera que es un autor que siempre estará pasado de moda. Bueno, optimista no es mucho que digamos.
La vida contemplada desde la sordoceguera. Experiencias, anécdotas y unas gotas de humor.
martes, 19 de mayo de 2020
SORDOS FAMOSOS
JOHN IRVING
En su libro "Mis líos con el cine", Irving cuenta sus aventuras y desventuras para hacer una película inspirada en su novela la "Las normas de la Casa de la sidra", siendo sus protagonistas Michael Caine y Tobey Maguire, entre otros. Terminó la azarosa filmación y para celebrarlo decidieron todos celebrar una fiesta. El director llamó al autor de la obra pero éste se negó. Estaba muy cansado y a punto de meterse en la cama, le molestaban los ruidos y la jarana fiestera, más notables por la confusión producida por el hecho de ser sordo de un oído. Había motivos para festejar el final de la filmación, porque la película acabó ganando el Oscar por la mejor adaptación del guión. Tenemos aquí, a un nuevo personaje que no se amilana ante su problema auditivo y que ha alcanzado el éxito con sus novelas, desde que publicó la exitosa "El mundo según Garp". Pero no todo ha sido literatura, nuestro protagonista de hoy ha practicado la lucha libre en Exeter (New Hamphisre, EE.UU) , donde nació, ha cosechado varios premios importantes, es miembro honorario de dos Academias, y sus obras se traducen a múltiples idiomas, aunque él considera que es un autor que siempre estará pasado de moda. Bueno, optimista no es mucho que digamos.
En su libro "Mis líos con el cine", Irving cuenta sus aventuras y desventuras para hacer una película inspirada en su novela la "Las normas de la Casa de la sidra", siendo sus protagonistas Michael Caine y Tobey Maguire, entre otros. Terminó la azarosa filmación y para celebrarlo decidieron todos celebrar una fiesta. El director llamó al autor de la obra pero éste se negó. Estaba muy cansado y a punto de meterse en la cama, le molestaban los ruidos y la jarana fiestera, más notables por la confusión producida por el hecho de ser sordo de un oído. Había motivos para festejar el final de la filmación, porque la película acabó ganando el Oscar por la mejor adaptación del guión. Tenemos aquí, a un nuevo personaje que no se amilana ante su problema auditivo y que ha alcanzado el éxito con sus novelas, desde que publicó la exitosa "El mundo según Garp". Pero no todo ha sido literatura, nuestro protagonista de hoy ha practicado la lucha libre en Exeter (New Hamphisre, EE.UU) , donde nació, ha cosechado varios premios importantes, es miembro honorario de dos Academias, y sus obras se traducen a múltiples idiomas, aunque él considera que es un autor que siempre estará pasado de moda. Bueno, optimista no es mucho que digamos.
lunes, 11 de mayo de 2020
TRAGEDIAS IMPREVISIBLES
ESPERA DESESPERADA
La pera tiene una historia antigua y jugosa. Los murales que se conservan en la devastada villa de Pompeya, muestran su colorido en bodegones sencillos. Sin duda hubo perales en villas y jardines, aunque no ha quedado rastro debido a la fragilidad de la madera y su fácil combustión. Pero haberlos, había. Se cuenta que Claudio, emperador tras el asesinato de Cayo, gustaba en tiempos tan revueltos de refugiarse o visitar con frecuencia las fincas de recreo de la zona. Casado en primeras nupcias con Urgulanila, concibió varios hijos. Un buen día, como el pequeño Druso Claudio no tenía otra cosa mejor que hacer, se le ocurrió un juego que, a la postre iba a ser mortal. Tirando piedras a un peral, fue a caerle uno de los frutos en la boca abierta, de tal manera que no pudo sacárselo y acabó ahogándose. El infortunado desenlace fue devastador, porque además el crío se encontraba solo. Trágico final protagonizado por un inocente fruto de color y sabor excelente y de curiosa presencia en el lenguaje: "la repera" (algo extraordinario; y si va en bicicleta mucho más), "peramán" (variedad del fruto; no confundir con "hombre pera" en versión de superhéroes) o simplemente "Pedro" a quien los catalanes y aún más los locutores de telediario, gustan de llamar "Pera".
La pera tiene una historia antigua y jugosa. Los murales que se conservan en la devastada villa de Pompeya, muestran su colorido en bodegones sencillos. Sin duda hubo perales en villas y jardines, aunque no ha quedado rastro debido a la fragilidad de la madera y su fácil combustión. Pero haberlos, había. Se cuenta que Claudio, emperador tras el asesinato de Cayo, gustaba en tiempos tan revueltos de refugiarse o visitar con frecuencia las fincas de recreo de la zona. Casado en primeras nupcias con Urgulanila, concibió varios hijos. Un buen día, como el pequeño Druso Claudio no tenía otra cosa mejor que hacer, se le ocurrió un juego que, a la postre iba a ser mortal. Tirando piedras a un peral, fue a caerle uno de los frutos en la boca abierta, de tal manera que no pudo sacárselo y acabó ahogándose. El infortunado desenlace fue devastador, porque además el crío se encontraba solo. Trágico final protagonizado por un inocente fruto de color y sabor excelente y de curiosa presencia en el lenguaje: "la repera" (algo extraordinario; y si va en bicicleta mucho más), "peramán" (variedad del fruto; no confundir con "hombre pera" en versión de superhéroes) o simplemente "Pedro" a quien los catalanes y aún más los locutores de telediario, gustan de llamar "Pera".
sábado, 9 de mayo de 2020
PERSONAJES MALDITOS
Seguro que si levantara la cabeza sonreiría con desdén, porque tres fotos en las que sale valen su peso en oro. La última, recuperada no hace mucho, fue comprada por diez dólares y aparece con su entonces amigo de francachelas y posterior asesino, el sheriff Pat Garret. Ambos con un careto, de lo más temible y malicioso, de cuando se dedicaban a juegos de cartas, darle al whisky y visitar el "saloon". Willian Henry Boney y otros nombres más (alias The Kid) fue desde su temprana infancia un ladronzuelo para sobrevivir en el rudo e inhóspito oeste. Se dice que con compinches o sin ellos, llegó a matar a veinte personas. No estaba mal para empezar. Era una personalidad cruel, inculta, solo para lo esencial: montar a caballo, manejar las pistolas y preparar algún que otro golpe fortuito. Pese a todo, alguien le consiguió un trabajo, alguien que poco después sería asesinado. El Niño se lo tomó muy mal y planeó la venganza. En Nuevo México y en el Condado de Lincoln armó la marimorena cargándose a los supuestos asesinos de su benefactor. Pero su destino estaba sellado. Pat Garret tras perseguirle con saña, acabó con él mientras, sin saberlo, le abría las puertas de la leyenda. Cosas del destino.
martes, 5 de mayo de 2020
UNA ESCRITORA
LA HISTORIA ES LO QUE CUENTA
sábado, 25 de abril de 2020
EFEMÉRIDES MUSICAL
EL MECHÓN DE BEETHOVEN
En éste 2020 se celebra por todo lo alto el "año jubilar" de un gran genio de la música. Ludwig van Beethoven nació en Bonn, un día de diciembre de 1770. Como era habitual en la época, su natalicio tuvo lugar en la casa paterna de la calle Bonntasse. Se conserva el registro de la fecha de su bautismo, el 17 de dicho mes, en la iglesia de San Remigio. Por todo ello la ciudad alemana, fue la encargada de prender la mecha del cohete conmemorativo. Le siguió Viena la "capital de la música" y Bonn, que antaño era una pequeña ciudad del arzobispado de Colonia, siendo su gobernador el príncipe-elector Maximiliano Francisco, hermano de José II y de María Antonieta. De más baja estirpe, los abuelos del futuro genio provenían de Flandes. El abuelo paterno fue director y maestro de capilla de un anterior príncipe-elector de Colonia, y se dedicó a las tareas musicales. Le siguió el padre, Johann, que fue un músico de bastante nivel que inculcó a sus tres hijos sobrevivientes una sólida formación musical, aunque solo destacaría Ludwig a base de palizas, sometimiento y odio. Fortaleza y enfermedad se combinaron en el Beethoven adulto que, residiendo definitivamente en Viena dejó un legado inmenso y universal. Una costumbre de la época, la de cortar y conservar un mechón de pelo del difunto, ha servido para demostrar, a través de análisis, la cantidad de plomo que acumuló su cuerpo a lo largo de su vida, a través del vino blanco barato, y los numerosos males que le aquejaron, sin olvidar su profunda sordera. Hicieron bien los programadores culturales en organizar los actos conmemorativos cuando aún no se veían a lo lejos los negros nubarrones de la pandemia global, porque lo que es ahora...
En éste 2020 se celebra por todo lo alto el "año jubilar" de un gran genio de la música. Ludwig van Beethoven nació en Bonn, un día de diciembre de 1770. Como era habitual en la época, su natalicio tuvo lugar en la casa paterna de la calle Bonntasse. Se conserva el registro de la fecha de su bautismo, el 17 de dicho mes, en la iglesia de San Remigio. Por todo ello la ciudad alemana, fue la encargada de prender la mecha del cohete conmemorativo. Le siguió Viena la "capital de la música" y Bonn, que antaño era una pequeña ciudad del arzobispado de Colonia, siendo su gobernador el príncipe-elector Maximiliano Francisco, hermano de José II y de María Antonieta. De más baja estirpe, los abuelos del futuro genio provenían de Flandes. El abuelo paterno fue director y maestro de capilla de un anterior príncipe-elector de Colonia, y se dedicó a las tareas musicales. Le siguió el padre, Johann, que fue un músico de bastante nivel que inculcó a sus tres hijos sobrevivientes una sólida formación musical, aunque solo destacaría Ludwig a base de palizas, sometimiento y odio. Fortaleza y enfermedad se combinaron en el Beethoven adulto que, residiendo definitivamente en Viena dejó un legado inmenso y universal. Una costumbre de la época, la de cortar y conservar un mechón de pelo del difunto, ha servido para demostrar, a través de análisis, la cantidad de plomo que acumuló su cuerpo a lo largo de su vida, a través del vino blanco barato, y los numerosos males que le aquejaron, sin olvidar su profunda sordera. Hicieron bien los programadores culturales en organizar los actos conmemorativos cuando aún no se veían a lo lejos los negros nubarrones de la pandemia global, porque lo que es ahora...
viernes, 24 de abril de 2020
ECOS DE UN IMPERIO
UNA GALLINA DE PASEO
En estas semanas de confinamiento ha habido personal para todo, con tal de romper la encerrona o no acatar las normas impuestas por la autoridad. En caso de ser el afortunado dueño de una mascota, se puede salir a la calle no yendo demasiado lejos de la vivienda habitual. Las necesidades perrunas (mayormente) no se pueden evitar y al incordio de estar en casa no podía sumarse el alivio del animalico sobre la alfombra o el sillón preferido. En estas, a alguien se le ocurrió la ingeniosa idea de salir a pasear con una gallina alegando su condición de mascota, y esto nos viene nada menos que de tiempos de los romanos. Por aquél entonces estas aves de corral eran blancas y se les consideraba como a las vacas en la India, con un respeto reverencial. Cierto día apareció uno de estos ejemplares atrapado por las patas de un águila que, sobrevolando la finca de los ancestros de Livia, esposa de Augusto, la depositó en el patio. La gallina, de una esplendorosa blancura llevaba en el pico una ramita de laurel. El asombró cundió por todas partes, el laurel se plantó y de él se obtenían las coronas de los emperadores, mientras que el patio fue un santuario para las descendientes de la primera gallina blanca (no la la popular marca, sino las de este color). Hasta puede que de ello surgiera la costumbre de saludar a los mandamases con el popular "ave César" que vemos en las películas de romanos.
En estas semanas de confinamiento ha habido personal para todo, con tal de romper la encerrona o no acatar las normas impuestas por la autoridad. En caso de ser el afortunado dueño de una mascota, se puede salir a la calle no yendo demasiado lejos de la vivienda habitual. Las necesidades perrunas (mayormente) no se pueden evitar y al incordio de estar en casa no podía sumarse el alivio del animalico sobre la alfombra o el sillón preferido. En estas, a alguien se le ocurrió la ingeniosa idea de salir a pasear con una gallina alegando su condición de mascota, y esto nos viene nada menos que de tiempos de los romanos. Por aquél entonces estas aves de corral eran blancas y se les consideraba como a las vacas en la India, con un respeto reverencial. Cierto día apareció uno de estos ejemplares atrapado por las patas de un águila que, sobrevolando la finca de los ancestros de Livia, esposa de Augusto, la depositó en el patio. La gallina, de una esplendorosa blancura llevaba en el pico una ramita de laurel. El asombró cundió por todas partes, el laurel se plantó y de él se obtenían las coronas de los emperadores, mientras que el patio fue un santuario para las descendientes de la primera gallina blanca (no la la popular marca, sino las de este color). Hasta puede que de ello surgiera la costumbre de saludar a los mandamases con el popular "ave César" que vemos en las películas de romanos.
viernes, 10 de abril de 2020
CINE Y RECUERDOS
OCHENTA AÑOS DE REBECA
En marzo de 1940, se estrenó esta mítica película que, además, daría nombre a una chaqueta con botones y sin cuello. Daphne De Maurier escribió una novela ambientada en la mansión de Manderley, donde en un ambiente tétrico y oscuro se desarrolla la historia de una pareja, los De Winter. Selznick el productor de cine, entusiasmado por la historia, compró los derechos del libro a De Maurier, que cosechó un enorme éxito en su tiempo. A su vez lo leyó Alfred Hitchcock que, recién aterrizado en Hollywood, fue contratado por el productor como director. La simbiosis entre Selznick e Hitchcock fue total. Los actores del drama, después de que Ronald Colman lo rechazó, al considerar que su papel era secundario y la negativa de la Warner a ceder a la actriz Olivia de Havilland, con la que además tenía líos judiciales, supusieron grandes inconvenientes. El desacuerdo también sobre protagonizarla Vivien Leigh, obligó a aceptar a Joan Fontaine, que tenía 22 años y un rostro asustadizo que venía que ni pintado para el drama. Le acompañó Lawrence Olivier, afamado actor de teatro británico. Ochenta años después el film no ha perdido su esencia gótica, con su ama de llaves al acecho, y ha dado nombre universal a una prenda, que dicho sea de paso, viene divinamente para las noches fresquitas.
En marzo de 1940, se estrenó esta mítica película que, además, daría nombre a una chaqueta con botones y sin cuello. Daphne De Maurier escribió una novela ambientada en la mansión de Manderley, donde en un ambiente tétrico y oscuro se desarrolla la historia de una pareja, los De Winter. Selznick el productor de cine, entusiasmado por la historia, compró los derechos del libro a De Maurier, que cosechó un enorme éxito en su tiempo. A su vez lo leyó Alfred Hitchcock que, recién aterrizado en Hollywood, fue contratado por el productor como director. La simbiosis entre Selznick e Hitchcock fue total. Los actores del drama, después de que Ronald Colman lo rechazó, al considerar que su papel era secundario y la negativa de la Warner a ceder a la actriz Olivia de Havilland, con la que además tenía líos judiciales, supusieron grandes inconvenientes. El desacuerdo también sobre protagonizarla Vivien Leigh, obligó a aceptar a Joan Fontaine, que tenía 22 años y un rostro asustadizo que venía que ni pintado para el drama. Le acompañó Lawrence Olivier, afamado actor de teatro británico. Ochenta años después el film no ha perdido su esencia gótica, con su ama de llaves al acecho, y ha dado nombre universal a una prenda, que dicho sea de paso, viene divinamente para las noches fresquitas.
sábado, 4 de abril de 2020
EL TELÉFONO MÓVIL
UN GRAN INVENTO QUE FACILITA (UN POCO) LAS COSAS
Con el confinamiento en casa por la pandemia del Covid 19, parece como si el teléfono fijo volviera a resurgir. Desde que se inventó, se introdujo poco a poco en todos los hogares, de tal forma que hasta llegaron a multiplicarse por dos, tres o más, según la categoría y superficie de los pisos del personal. Los inalámbricos de corto alcance le hicieron la competencia sin demasiada fortuna. Pero con el tiempo, el desarrollo de las tecnologías hizo posible lo que hoy llamamos móvil y en otros lugares celular, para negocios, confidencias, parloteo y comunicación en general, que hoy han llegado a invadir no solo la esfera privada, sino también la comercial e informativa. ¿Qué perspectiva televisiva tendríamos ahora mismo, sin la cobertura de los móviles? Resultan también un gran paso adelante para las personas que, como yo, tienen problemas sensoriales. Ante la dificultad que representa atender una llamada a quienes padecen de sordoceguera en un grado elevado, surge ahora la posibilidad, por ejemplo, de que quien te hace la llamada utilice un texto escrito, mientras que quien responde lo haga oralmente. En fin que poco a poco vamos alcanzando nuevas cotas. Como canta la célebre zarzuela "hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad". Bien está, aunque todavía sigue existiendo una enorme dificultad para comunicarse en todos los ámbitos con quienes presentamos serios problemas de audición, y no digamos si hablamos de sordoceguera.
Con el confinamiento en casa por la pandemia del Covid 19, parece como si el teléfono fijo volviera a resurgir. Desde que se inventó, se introdujo poco a poco en todos los hogares, de tal forma que hasta llegaron a multiplicarse por dos, tres o más, según la categoría y superficie de los pisos del personal. Los inalámbricos de corto alcance le hicieron la competencia sin demasiada fortuna. Pero con el tiempo, el desarrollo de las tecnologías hizo posible lo que hoy llamamos móvil y en otros lugares celular, para negocios, confidencias, parloteo y comunicación en general, que hoy han llegado a invadir no solo la esfera privada, sino también la comercial e informativa. ¿Qué perspectiva televisiva tendríamos ahora mismo, sin la cobertura de los móviles? Resultan también un gran paso adelante para las personas que, como yo, tienen problemas sensoriales. Ante la dificultad que representa atender una llamada a quienes padecen de sordoceguera en un grado elevado, surge ahora la posibilidad, por ejemplo, de que quien te hace la llamada utilice un texto escrito, mientras que quien responde lo haga oralmente. En fin que poco a poco vamos alcanzando nuevas cotas. Como canta la célebre zarzuela "hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad". Bien está, aunque todavía sigue existiendo una enorme dificultad para comunicarse en todos los ámbitos con quienes presentamos serios problemas de audición, y no digamos si hablamos de sordoceguera.
martes, 31 de marzo de 2020
UN LEGADO MARAVILLOSO
OBELIX, SE QUEDA SIN SU PROTECTOR
Imagínense un sencillo salón. Pues ese fue el lugar, de la casa donde nacieron Astérix y Obélix. En la pequeña estancia de un piso social de Bobigni, a las afueras de París. La aventura comenzó una tarde como un pasatiempo. Goscinny y Uderzo obtuvieron, casi sin quererlo, un éxito inesperado. Han pasado seis décadas, pero a pesar de la pronta desaparición del guionista y dibujante Goscinny, la Galia siguió contando con su pueblecito, su pócima mágica, y su inalterable independencia, a base de historias tan belicosas como tiernas, salidas de la imaginación de Uderzo. Pero todo tiene su final y el guionista de Astérix y Obélix ha fallecido a los 92 años. Hacía uno que, con pesar, había transferido la compañía para que el pueblecito galo no quedará olvidado y a merced de los romanos. Con las primeras colecciones paternas, que aún disfruto, pasé momentos inolvidables de mi infancia y adolescencia. ¿Cómo se sentirá hoy el entrañable e inofensivo repartidor de menhires? Todos los habitantes del pueblecito galo lo echarán de menos y aún diría que los vapuleados romanos. Pero su historia, divulgada por mil y una viñetas llenas de mamporros y encanto seguirá deleitando a millones de seguidores en todo el mundo. Al menos mientras el cielo (o un virus maligno ¡quien sabe!), siga sin caer sobre nuestras cabezas.
Imagínense un sencillo salón. Pues ese fue el lugar, de la casa donde nacieron Astérix y Obélix. En la pequeña estancia de un piso social de Bobigni, a las afueras de París. La aventura comenzó una tarde como un pasatiempo. Goscinny y Uderzo obtuvieron, casi sin quererlo, un éxito inesperado. Han pasado seis décadas, pero a pesar de la pronta desaparición del guionista y dibujante Goscinny, la Galia siguió contando con su pueblecito, su pócima mágica, y su inalterable independencia, a base de historias tan belicosas como tiernas, salidas de la imaginación de Uderzo. Pero todo tiene su final y el guionista de Astérix y Obélix ha fallecido a los 92 años. Hacía uno que, con pesar, había transferido la compañía para que el pueblecito galo no quedará olvidado y a merced de los romanos. Con las primeras colecciones paternas, que aún disfruto, pasé momentos inolvidables de mi infancia y adolescencia. ¿Cómo se sentirá hoy el entrañable e inofensivo repartidor de menhires? Todos los habitantes del pueblecito galo lo echarán de menos y aún diría que los vapuleados romanos. Pero su historia, divulgada por mil y una viñetas llenas de mamporros y encanto seguirá deleitando a millones de seguidores en todo el mundo. Al menos mientras el cielo (o un virus maligno ¡quien sabe!), siga sin caer sobre nuestras cabezas.
miércoles, 25 de marzo de 2020
EVOCACIONES PRIMAVERALES
LA INMORTAL SIMONETTA
Empezó la primavera y nos ha alterado la sangre, ¡no veas cómo!, con una epidemia global de tintes apocalípticos. Pero no quiero caer en más de lo mismo, ni hurgar en una situación que la política, la economía, las consecuencias sanitarias y sobre todo los medios de comunicación, vienen machacándonos durante las veinticuatro horas del forzoso encierro hogareño. Pensando en el buen tiempo y en las maravillas que esta estación del año nos brinda (y seguro que nos seguirá brindando en el futuro), pienso en la pintura renacentista del Quattrocento y en las espléndidas obras de Sandro Botticelli: “El nacimiento de Venus" y “La Primavera", que tanto gozo y admiración han procurado también a la humanidad. Cuando terminó las obras, que siglos después le darían celebridad y que, por fortuna, se salvaron de la quema del fanático Savonarola, ya habían trascurrido nueve años de la muerte de Simonetta Vespucci, su protagonista. Sin embargo el pintor nunca la olvidó, desde que la vio por primera vez en Florencia, a donde se había trasladado desde Génova. Su hermosura deslumbró, de tal manera, que en unas justas que se celebraron por aquel tiempo la nombraron "Reina de la Belleza". Giuliano de Medici llevaba en su honor un estandarte en el que aparecía en la figura de Palas Atenea, obra realizada por su amigo Boticelli. Simonetta Cattaneo fue casada muy joven con Marco Vespucci, que era familiar del navegante Amerigo Vespucci, y tenía contactos con los Medici, artífices y mecenas de artistas que engrandecieron la ciudad de Florencia. La vida de la belleza más celebrada duró poco, murió a los 23 años de una enfermedad difícil de tratar en la época. Sandro vivió el resto de su vida con esa obsesión, y la retrató en varios cuadros. Tanto es así que, para estar junto a ella, pidió ser enterrado a sus pies en la Iglesia de Ognissanti. Su tumba se conserva, pero por desgracia la de su musa desapareció en una de las inundaciones del río Arno.
Empezó la primavera y nos ha alterado la sangre, ¡no veas cómo!, con una epidemia global de tintes apocalípticos. Pero no quiero caer en más de lo mismo, ni hurgar en una situación que la política, la economía, las consecuencias sanitarias y sobre todo los medios de comunicación, vienen machacándonos durante las veinticuatro horas del forzoso encierro hogareño. Pensando en el buen tiempo y en las maravillas que esta estación del año nos brinda (y seguro que nos seguirá brindando en el futuro), pienso en la pintura renacentista del Quattrocento y en las espléndidas obras de Sandro Botticelli: “El nacimiento de Venus" y “La Primavera", que tanto gozo y admiración han procurado también a la humanidad. Cuando terminó las obras, que siglos después le darían celebridad y que, por fortuna, se salvaron de la quema del fanático Savonarola, ya habían trascurrido nueve años de la muerte de Simonetta Vespucci, su protagonista. Sin embargo el pintor nunca la olvidó, desde que la vio por primera vez en Florencia, a donde se había trasladado desde Génova. Su hermosura deslumbró, de tal manera, que en unas justas que se celebraron por aquel tiempo la nombraron "Reina de la Belleza". Giuliano de Medici llevaba en su honor un estandarte en el que aparecía en la figura de Palas Atenea, obra realizada por su amigo Boticelli. Simonetta Cattaneo fue casada muy joven con Marco Vespucci, que era familiar del navegante Amerigo Vespucci, y tenía contactos con los Medici, artífices y mecenas de artistas que engrandecieron la ciudad de Florencia. La vida de la belleza más celebrada duró poco, murió a los 23 años de una enfermedad difícil de tratar en la época. Sandro vivió el resto de su vida con esa obsesión, y la retrató en varios cuadros. Tanto es así que, para estar junto a ella, pidió ser enterrado a sus pies en la Iglesia de Ognissanti. Su tumba se conserva, pero por desgracia la de su musa desapareció en una de las inundaciones del río Arno.
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