jueves, 31 de diciembre de 2020

 ANNUS HORRIBILIS

Sin duda recordaran ustedes aquellas palabras que dieron la vuelta al mundo. Fueron pronunciadas por su graciosa Majestad Isabel II del Reino Unido, ante los desastres y desavenencias de su patética familia. Tanto, que parecía que fuera a peligrar una corona tan longeva y bien asentada. Pues el caso es que este mismo latinajo viene de perlas para despedir este malhadado 2020. En verdad que, todos los años difícilmente son venturosos, porque en todos surge la guerra, la desgracia, los enfrentamientos, los desastres naturales. Pero nadie podría imaginar hasta qué extremo llegaría el ciclo que el 31 de diciembre pasado nos prometíamos tan felices. Con una pandemia que se ha llevado miles de vidas, ha provocado situaciones impensables, confinamientos, restricciones, y mascarillas por todos los rincones del mundo, bien podemos adoptar otra frase perfectamente consensuada: "Estamos como nunca"... a peor, claro. Y aún hay quien tiene ganas de juerga.

sábado, 26 de diciembre de 2020

 JOHN LE CARRÉ
El espía que se convirtió en escritor.

El año pasado se publicaron sus últimas entrevistas, a raíz de la presentación de su libro "Un hombre decente". Crítico con el asunto del Brexit, del que se ha librado a tiempo, ha fallecido estos días a los ochenta y nueve años. Fue espía, no a la manera de James Bond, sino en asuntos más complejos y conflictivos, en los que también era fácil jugarse la vida. David Moore Cornwell, su verdadero nombre, fue profesor en las universidades de Eton y Berna. Amante de la literatura romántica alemana, idioma que dominaba, fue reclutado por el M 15, a fines de los años 50. En las oficinas situadas en Curzon Street, envuelto en el intenso papeleo burocrático, comenzó a escribir. Decía que aquello fue su espacio de aprendizaje literario. Posteriormente, decidió pasar al M16, donde las tareas de espionaje se volcaban hacia el exterior. Siempre mantuvo la boca callada, y se convirtió en el agente más reconocido del M16, pese a los numerosos enfrentamiento con los colegas. Aunque su fama no se labró ahí, sino en la apasionante intriga de sus novelas, universalmente reconocidas y, en algunos casos, llevadas al cine con éxito de "público y taquilla".

martes, 22 de diciembre de 2020

150 ANIVERSARIO MUERTE DE BECQUER
El poeta de las golondrinas

Hoy 22 de diciembre es el día de la lotería de Navidad. (¡Vaya descubrimiento!). El caso es que, con importantes cambios debidos a la pandemia, no habrá aforo lleno en el Teatro Real, solamente atendido por el personal imprescindible, el más destacable el de los niños de San Ildefonso. Aparte de tan notable cita, que tiene pendiente a todo el país, hay otro acontecimiento que no debería pasar desapercibido. Me refiero al aniversario de Gustavo Adolfo Bécquer. Muerto a los 34 años de una bronquitis fulminante, tal como se aprecia en un cuadro que se conserva en el Museo Romántico de Madrid, fue una figura importante de su siglo, aunque Casado del Alisal y otros de sus amigos, optaron por destacar su aura de poeta romántico y bohemio. Gustavo Adolfo fue un personaje que tuvo una vida intensa en Madrid, tras marchar de Sevilla a los 18 años. Cultivó el periodismo con comentarios ácidos, satíricos e incluso con vetas surrealistas. También fue censor de novelas, lo que se tradujo en una fluida relación con el mundo literario y el poder. Mantuvo un buen nivel de vida, alejado del estereotipo de poeta empobrecido en una buhardilla, e hizo numerosos viajes como consta en sus "Cartas desde mi celda", escritas en el Monasterio de Veruela. El mejor homenaje que se me ocurre es leer su legado literario teniendo a mano uno de los antiguos billetes con su imagen. (Esto último adivinarán que no hace falta para nada). Recordemos que su hermano pintor, Valeriano, había fallecido tres meses antes.



domingo, 13 de diciembre de 2020

 

Discapacidad
SELMA LAGERLÖF
La primera Nobel

Un año más se celebra con pompa y esplendor la concesión de los premios Nobel, por la Academia Sueca. Se quiere volver a la normalidad, después de los escándalos de hace un par de años. Se trata de que la mujer cobre más protagonismo, combatir el desequilibrio existente y poner las cosas en su sitio. Vean si no: pese a que este año el de Literatura ha recaído en la poetisa estadounidense Louise Gluck, solo hay dieciséis premiadas en esta categoría. La primera Selma Lagerlöf, en 1909, tras ser bloqueada hasta en cinco ocasiones. Desde la infancia sufría displasia en la cadera. Sus abuelas la iniciaran en las leyendas y los cuentos, y su gran pasión fueron los libros. Ejerció como maestra rural, único oficio al que podrían aspirar las mujeres, pero lo dejó enseguida  para dedicarse a la escritura con el apoyo moral y económico de la baronesa Sophia Alperre mecenas de su éxito. Fue la primera mujer miembro de la Academia, la primera doctora en Filosofía, y sufragista por el derecho al voto, que en Suecia no se consiguió hasta 1916. Abanderada de los derechos de las mujeres, se implicó en la heroica tarea de salvar a intelectuales judíos de la persecución nazi, siendo una de ellas Nelly Sachs, que en 1966 recibiría también el Nobel.

martes, 8 de diciembre de 2020

 PROHIBIDO DARSE UN PASEO TRANQUILO

 A día de hoy, aún sigue habiendo tanto 'miramiento'. Sales cualquier domingo por la mañana a comprar el periódico, como el común de los mortales. Vas andando, te paras. En la tienda quedan unos pocos y maltratados ejemplares. Los además están atados, pero no hay donde dirigirse porque el personal está ocupado atendiendo una larga cola de compradores. Sales dando un paseo al encuentro de un kiosko donde te atienden bien. No hay colas y los periódicos están perfectamen clasificados, ordenados y a tu servicio. Sigues con tu caminata. Hace buena temperatura y el cielo está despejado. Todo de lo más normal si no fuera porque, como si no tuvieran otra cosa mejor que hacer, se te quedan mirando medio embobados, una madre con un crío de unos ocho o diez años. Llevo mi bastón que advierte que padezco un grado importante de sordoceguera, pero no soy ningún espectáculo. Al momento notas que se aproximan, te adelantan y se paran mirando hacia atrás. Tu no haces caso y sigues a lo tuyo, hasta que un transeunte les dice algo, parece que no se conocen y les afea su conducta. Pero mira por donde al instante se dirige a mí y en plan paternalista suelta para contempoizar: "¿Què?, ¿dando un paseíto?". La aludida, que soy yo, responde algo fastidiada: "Pues, sí, si ustedes me lo pemiten". La madre y el crío, oído avizor y faltando al respeto, siguen plantados en medio de la acera. ¿Es esto lo que se llama pomposamente accesibilidad, ayuda e integración?

jueves, 3 de diciembre de 2020

PILAR TORREBLANCA

Experta en Rossini...y en la vida.


En no pocas ocasiones mi padre me habló de Pilar Torreblanca, a quién llegué a conocer en los tiempos de la radio. Él trabajaba en ese medio y ella frecuentaba y colaboraba en la emisora. La muerte, más injusta si cabe cuando se lleva a los seres más valiosos, la arrancó de este mundo hace unos días. Era un ser curtido en la desgracia, con una voluntad y entereza imposibles de medir, desde que en su infancia sufrió poliomielitis, dejándole graves secuelas de movilidad. Las dificultades no le impidieron cursar la carrera de medicina, ni ejercer la profesión de periodista, trabajos que abandonó para dedicarse al "bel canto", porque desde muy temprano gozó de una voz excepcional. Tuvo el privilegio de formar cartel nada menos que con Giuseppe di Stefano, ya en su madurez, a quien arrastro hasta su querida Zaragoza en un abarrotado concierto para amantes de la ópera. Viajó por diversos países, interpretando personajes femeninos célebres, destacando su pasión por Rossini. Torreblanca, como el tenor italiano Andrea Bocelli, invidente, dejó bién claro que no hay límites para la discapacidad, que puede quien quiere y quien lo hace debe ser considerado, como ella fue, un ser humano excepcional.