martes, 5 de enero de 2021

EL DIVORCIO MÁS SONADO

Adiós a la pérfida Albión

 Ha terminado por fin el largo y complicado proceso de separación del Reino Unido (alias Inglaterra) y la Unión Europea. Tras días y días de discusiones, problemas técnicos y "demás zarandajas pastoriles", que diría el bueno de don Alonso Quijano, la presidenta y el comisario de la Unión Europea, firmaron en Bruselas el documento histórico de la polémica separación. Como paño en oro, fue trasladado por las fuerzas aéreas británicas a Londres. El primer ministro Boris Johnson, que parece el primo de Trump, estampó por su parte la firma donde hiciera falta y he aquí que el temible 'brexit' se convirtió en realidad. Y he aquí también que en tan temido momento, ni le estalló a nadie un petardo en las narices, ni se marchitaron los campos de tulipanes de Holanda, ni en Francia se dejó de cantar La Marsellesa a la menor ocasión (en España, cuando viene  al caso nos limitamos a aquello del "lolo,lolo,lolololol..."). Vamos, que si bien no podemos decir que no hubo ninguna catástrofe, tampoco podemos decir que la hubiera de gran calibre. Filas y filas de camiones en la nueva frontera, airadas protestas por aquí y por allá y medianos terremotos financieros. Asuntos que, con la que está cayendo con el COVID apenas han conmocionado a la ciudadanía. Cosas que pasan.