lunes, 4 de octubre de 2021

LOS TRASTORNOS DE VAN GOGH

El pintor, actualmente uno de los artistas más valorados y codiciados del mundo, solo consiguió vender dos cuadros en su vida. Legó una enorme producción pictórica, que no fue bien comprendida, pese al apoyo incondicional de su hermano Theo y de la esposa de éste, guardiana de su obra y su memoria. Van Gogh tuvo una salud física y mental quebrantada; para empezar nació con una lesión en la parte izquierda del cerebro que condicionó su existencia. Para conjurar todos sus males, se hizo adicto a la absenta (bebida recurrente de los artistas de la época), pero al sufrir depresiones, delirios y alucinaciones, ingresó en el sanatorio de Arlés. El doctor Gachet le prescribió "Digitalis púrpurea", una planta medicinal que le provocaría problemas visuales como la 'xantopsia' o influencia del tono amarillo, tal como reflejan sus famosos cuadros y retratos de la llamada época amarilla. Otra de sus manías menos conocida fue la 'hipergrafía', constante escritura de cartas, superando las ochocientas que actualmente se conservan. Lo de su posible suicidio todavía genera  hipótesis y controversias.